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Una pista de gravas destroza el entorno del Camino de Santiago

Viernes 24 de mayo de 2013, por Redactor 0

NOTA DE PRENSA
SECRETARIADO PERMANENTE DEL COMITÉ CONFEDERAL DE LA CGT

29 de ABRIL de 2013

En la actualidad, la principal causa del deterioro del Camino de Santiago en Aragón es el pantano de Yesa y su mayor amenaza es el proyecto de recrecimiento del propio pantano. No parece necesario ahondar en la existencia de razones más que suficientes para detener semejante despilfarro de fondos públicos, pero añadiremos una más: la protección de un Patrimonio Cultural que pertenece al conjunto de la sociedad y que deberíamos legar íntegro y acrecentado a las generaciones venideras.

En cuanto a su consideración como bien cultural, el Camino de Santiago articula un importantísimo patrimonio paisajístico e inmueble formado por cientos de construcciones de interés según diversos criterios y por una sucesión de territorios en los que la relación íntima entre las personas y su entorno natural ha forjado paisajes de gran valor histórico, natural y etnológico. El Gobierno de Aragón limita lamentablemente esta franja de terreno protegida por su relación con el Camino a solo 30 m a cada lado de su eje (mientras en La Rioja se reconocen 250 m) pero ni siquiera esta estrecha banda resulta protegida de manera efectiva desde el organismo que debería velar por los intereses de toda la ciudadanía aragonesa.

A su paso por el antiguo término municipal de Ruesta, el Camino de Santiago presenta muchos de los valores paisajísticos e inmuebles del Camino: el propio itinerario discurre entre paredes de piedra seca que delimitaban las antiguas parcelas de cultivo y que se prolongan por el entorno conformando un característico entramado de paredes y setos de separación, a pocos metros de él se sitúan dos ermitas románicas de gran interés histórico y dos fuentes construidas en los siglos XVI y XVII junto a un puente posiblemente medieval, en sus cercanías quedan restos de una interesante infraestructura hidráulica de riego tradicional con una acequia excavada en la roca y una monumental balsa de piedra..., todos ellos en definitiva son testimonios de una gestión secular de los recursos naturales íntimamente ligada a la identidad local que enriqueció la zona hasta el abandono forzoso de Ruesta durante la década de 1960 y hoy en día constituyen apoyos imprescindibles para los proyectos de recuperación y mantenimiento de la vida humana en este espacio.

Y todos ellos van a verse seriamente perjudicados por las obras de recrecimiento de un pantano que seguramente nunca llegará a entrar en funcionamiento. Incluso ahora mismo la puesta en marcha de ciertas obras previas están destruyendo ya parte de este patrimonio. Concretamente, el acondicionamiento de la pista de préstamo de gravas que serviría para transportar los áridos de la hipotética nueva presa mediante camiones de gran tonelaje desde un punto cercano al río Aragón a la altura de Artieda, está suponiendo de hecho un grave quebranto al propio Camino de Santiago.
Con un poco de detalle, vale la pena desgranar el trazado y efectos de esta pista. Según la documentación oficial, las medidas correctoras de impacto ambiental aprobadas permitían que la pista, de decenas de metros de anchura, atravesase el Camino de Santiago por dos puntos concretos situados delante de la ermita de San Juan. En la actualidad, sin embargo, la construcción de la pista avanza a buen ritmo a partir de un nuevo trazado que ya no atraviesa el Camino de Santiago declarado por el Gobierno de Aragón pero que, hasta donde sabemos, carece de estudio de impacto ambiental y de prospecciones arqueológicas y etnológicas previas.

Así, este nuevo trazado que se está acondicionando en la actualidad a un ritmo de trabajo continuo durante día y noche, además de provocar diversas afecciones ambientales ha destrozado parte de la antigua acequia de riego de la huerta del río Regal, atraviesa el trazado del Camino de Santiago considerado por la UNESCO en su declaración de Patrimonio de la Humanidad en el ramal que desde la ermita de San Juan se dirigía hacia el puente de Tiermas, ha destrozado parte de las tradicionales paredes de piedra seca de delimitación entre parcelas y va a derribar varias decenas de metros de paredes más, pasa junto a la fuente de la Fuensalada habiendo derribado restos de muros de una construcción existente en sus cercanías, altera drásticamente el conjunto de los corrales de Cercito al cruzarlo justo por su parte central, y llega a aproximarse al propio camino hasta distancias de 8 y 9 m debido a lo cual será plenamente visible y audible para los peregrinos el ir y venir de los pesados camiones cargados de grava.

Naturalmente, la solución a este despropósito no es encontrarle a esta pista de gravas un trazado que no cause destrozos puesto que es imposible que no los cause al pasar por la estrecha franja que dejó sin alterar la actual cota superior del pantano. La solución no puede ser otra que la paralización inmediata de las todas las obras relacionadas con el recrecimiento del pantano de Yesa y la puesta en marcha de medidas de impulso a las iniciativas de mejora del entorno natural, el patrimonio cultural y, sobre todo, las condiciones de vida de quienes quieren seguir llenando de humanidad este rincón de la geografía aragonesa.

Dar a conocer estos graves hechos podría ser uno de esos primeros pasos hacia la mejora de las condiciones de vida del 99 % de la población que no tiene mayor interés en los beneficios y privilegios de las empresas constructoras sin escrúpulos.

SECRETARIADO PERMANENTE DEL COMITÉ CONFEDERAL DE LA CGT

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